Paleta de bellota 50% raza iberica Ibéricos Benito
PALETA 50% IBÉRICA BELLOTA.
La Paleta 50% ibérica de bellota viene procedente de cerdos ibéricos puros, criados en libertad con una alimentación basada en los recursos naturales de nuestras dehesas . Su curación oscila ente 36 a 48 meses bajo el clima de jabugo en secaderos y bodegas naturales es una de las piezas mas preciadas que se somete a un largo proceso de salazón y curación. De hueso fino ,largos y bien perfilados , con recorte apropiado de grasa de consistencia muy suave. Al corte presenta un atractivo corte, buena infiltración y veteado, y un brillo(tanto en el magro como en la grasa) característico de su gran calidad. Su sabor resulta muy agradable dulce y suave para todos los gustos .
SERVICIO.
Si decide que se lo enviemos loncheado le llegará todo el jamón en sobres al vacío de 130 ó 150 gramos cortados a cuchillo, más una bolsa con los taquitos correspondientes a los recortes de su paleta.
Hay que tener en cuenta que el rendimiento de una paleta ronda el 40%, será mayor cuanto mayor sea su tamaño.
**La compra/contratación de este producto, puede retrasar la salida de su pedido (un máximo de 3 días), puesto que el corte del jamón y preparación de bandejas requiere varias horas de trabajo, ya que al realizar el pedido se prepara la paleta y se corta a cuchillo.**
recomendaciones.
Se recomienda conservar refrigeradas todas las bandejas de jamón envasado al vacío.
Es aconsejable consumir todas las bandejas en un plazo inferior a 2 meses.
Para un mejor consumo, poner unos segundos la bandeja bajo un chorro de agua tibia (opcional), abrir la bolsa y esperar aproximadamente unos 15 minutos hasta que el jamón se atempere.
UN POCO DE HISTORIA.
La paleta ibérica es uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía española y su historia se remonta a miles de años atrás. Su origen está estrechamente ligado a la presencia del cerdo en la Península Ibérica y a las tradiciones culturales, sociales y económicas de sus pueblos.
Los primeros antecedentes se sitúan en la época prerromana, cuando los pueblos íberos ya criaban cerdos y consumían su carne. Sin embargo, fueron los romanos quienes perfeccionaron las técnicas de salazón y conservación, dejando constancia escrita de la importancia del jamón. Autores como Estrabón ya mencionaban la calidad de los jamones y paletas producidos en Hispania, que eran muy apreciados en el Imperio Romano.
Durante la Edad Media, a pesar de los cambios políticos y religiosos, la crianza del cerdo se mantuvo como una actividad fundamental, especialmente en las zonas rurales. El consumo de cerdo adquirió también un valor cultural y social, ya que en ciertos periodos históricos simbolizaba la pertenencia al cristianismo. En esta etapa se consolidaron prácticas tradicionales como la matanza, un acontecimiento familiar y comunitario clave para la subsistencia.
Con el paso del tiempo, la cría del cerdo ibérico se fue especializando en determinadas regiones del suroeste peninsular, como Extremadura, Andalucía, Salamanca y el Alentejo portugués. En estos territorios, el animal encontró un entorno ideal: la dehesa, un ecosistema único donde los cerdos se alimentan principalmente de bellotas durante la montanera. Esta alimentación natural es uno de los factores esenciales que diferencian al jamón y a la la paleta ibérica de otros tipos de jamón.
A partir del siglo XIX y, sobre todo, en el siglo XX, el jamón ibérico comenzó a adquirir prestigio más allá del ámbito local. Se mejoraron los procesos de curación, se establecieron normas de calidad y surgieron las denominaciones de origen, que garantizan la procedencia y características del producto.
En la actualidad, el jamón ibérico es reconocido internacionalmente como un producto gourmet y un símbolo de la cultura gastronómica española. Su elaboración sigue combinando tradición y conocimiento artesanal, transmitidos de generación en generación, con controles modernos de calidad que aseguran su excelencia.
BENEFICIOS DEL JAMÓN: SABOR, NUTRICIÓN.
La paleta es uno de los alimentos más apreciados de la gastronomía española, no solo por su sabor intenso y su textura inconfundible, sino también por sus importantes beneficios nutricionales. Elaborado de forma tradicional, la paleta de calidad es una fuente natural de proteínas de alto valor biológico, esenciales para el mantenimiento y desarrollo de la masa muscular.
Además, el jamón es rico en vitaminas del grupo B, especialmente B1, B6 y B12, que contribuyen al correcto funcionamiento del sistema nervioso y ayudan a reducir el cansancio y la fatiga. Su contenido en minerales como hierro, zinc y fósforo favorece la salud ósea y el fortalecimiento del sistema inmunológico.
Gracias a su perfil de grasas saludables, en especial en el jamón curado e ibérico, ayuda a mantener niveles equilibrados de colesterol cuando se consume con moderación. Todo esto lo convierte en un alimento perfecto para incluir en una dieta equilibrada y mediterránea.
Disfrutar de una paleta ibérica es apostar por un producto natural, nutritivo y lleno de tradición, ideal para cualquier ocasión: desayunos, tapas, aperitivos o platos gourmet.


